Déjate cautivar por la Ermita de Santa María, un tesoro arquitectónico que nos transporta al siglo XVII con su impresionante estilo barroco. Ubicada junto al cementerio de Acehúche, esta joya de sillería y sillarejo revocado te sumergirá en un viaje en el tiempo.
Su nave de dos tramos, con techos a dos aguas y un elegante arco de medio punto, es una maravilla de la arquitectura religiosa de la época. En su interior, el Presbiterio de forma cuadrangular presenta bóvedas de arista y una conmovedora imagen de la Virgen con el Niño, que preside bajo un arco rebajado.
Pero eso no es todo, esta ermita alberga también una venerable imagen de San Juan Bautista, contemporánea de la construcción, y una figura aún más antigua de San Sebastián, el querido patrón de Acehúche. Esta ermita es un lugar de culto en activo, siendo un punto de visita imperdible para los amantes de la historia y la religión.




