Las Carantoñas
Bienvenidos a Acehúche, donde la historia y la tradición se unen en una celebración única e inolvidable: las Carantoñas. Esta festividad rinde homenaje a su patrón y combina misterio, devoción y una representación única de la historia de San Sebastián.
Reconocida como de Interés Turístico Nacional, tiene raíces profundas en la historia local y se considera una representación del martirio de San Sebastián. Se lleva a cabo durante tres días consecutivos, del 19 al 21 de enero, marcando un evento destacado en el calendario de invierno del municipio.
Las Fieras
Un vínculo con el pasado
Las Carantoñas son una figura central en esta festividad. Se trata de hombres que se disfrazan con pieles de animales y se ciñen la cintura con una cincha bien apretada. Sus cabezas están cubiertas con máscaras elaboradas a partir de piel, que a menudo muestran pimientos, orejas de animales y colmillos, creando una imagen inquietante y misteriosa. En sus manos, sostienen un ramo seco de acehúche u olivo silvestre, abundantes en la zona.
El origen de esta fiesta se relaciona con la historia de San Sebastián, quien, según la tradición, fue asaeteado y abandonado atado a un árbol en el Monte Palatino. Lo notable es que, a pesar de su martirio, San Sebastián fue respetado por las fieras debido a su santidad y posteriormente encontrado con vida por los cristianos.


La Víspera
Preparando la celebración
Los preparativos para esta festividad comienzan el día 19 de enero. Los mayordomos y sus familias salen en busca de ramas de romero, que se utilizarán para cubrir el camino que va desde la iglesia hasta la casa de los mayordomos y las calles por donde pasará la procesión.
Al caer la tarde, los habitantes de Acehúche, especialmente los niños, se reúnen en la entrada del pueblo para recibir al «Tamborilero». Este músico tradicional recorre los bares y las calles del pueblo acompañado por los mayordomos, la comunidad y representantes de la Cofradía de San Sebastián. Juntos, lanzan cohetes y petardos, marcando el comienzo de la celebración.
La Fiesta
Devoción y tradición
El día 20 de enero, el día de San Sebastián, comienza con la «Alborá». El Tamborilero despierta a aquellos que se disfrazarán de Carantoñas, que tienen la importante misión de despertar a todo el pueblo para disfrutar de un desayuno de migas con café preparado por los mayordomos.
Mientras los mayordomos riegan el romero recogido el día anterior, los jóvenes que se disfrazarán como Carantoñas se preparan para vestirse. Las Carantoñas son siempre hombres vestidos con pieles y máscaras, quienes representarán a las bestias que mostraron respeto a San Sebastián en su martirio, siendo a menudo el resultado de promesas hechas al Santo.
Los «Tiraores» son los jóvenes armados con escopetas de cartuchos que esperan a San Sebastián en la salida de la iglesia y en las esquinas de las calles por donde pasará la procesión. Disparan sus escopetas al unísono, como una salva, para honrar al Santo.
Las «regaoras» o «patanas» son las jóvenes vestidas con el traje típico de Acehúche, llamado «bayeta». Su papel es escoltar la imagen de San Sebastián durante la procesión, rociándola con confetis y entonando himnos en su honor.
La procesión se inicia desde la casa del Mayordomo hacia la iglesia para recoger a San Sebastián. Cuando el Santo sale de la iglesia, los tiraores disparan sus escopetas al unísono, acompañando el evento con vítores y la música del tamborilero. Una vez finalizada la procesión, dará comienzo la Misa.
Al término de la procesión, la comunidad se reúne en la Plaza de la Iglesia para presenciar la aparición de la «Vacatora». Una de las Carantoñas se disfrazará de toro, con varas cubiertas por una manta y cuernos largos. Su llegada marca el final de la festividad y asusta a las Carantoñas, dispersándolas entre risas, carreras y jolgorio, en el que todos participan.












San Sebastianino
La última celebración
Si bien a día de hoy esta fiesta tiene reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Nacional, pocos eran los que antaño querían vestirse de carantoña, hasta el punto de que hubo que pagar a participantes para que se pudiera celebrar esta festividad.
Actualmente, la transmisión del legado de padres a hijos y madres a hijas en todos los protagonistas que componen esta fiesta, ha hecho que tenga una gran influencia, celebrándose «San Sebastianino». El día 21, la fiesta se repite, llevando consigo la magia y la emoción de esta tradición centenaria.
En ambos días, la vacatora, una de las carantoñas ofrece a los visitantes «las papas». Además, en el convite que se ofrece a acehucheños y visitantes, podemos encontrar diversos licores y dulces típicos, que elaboran algunas personas del pueblo, como son los «briñuelos», «floretas», «perronillas» o los repelaos.
Las Carantoñas de Acehúche
Todos los detalles sobre esta Fiesta de Interés Turístico Nacional resumidos en una audioguía
Tradición, Devoción y Misterio
Las Carantoñas de San Sebastián son mucho más que una celebración. Son un testimonio de la profunda devoción de Acehúche hacia su patrón y una representación única de la historia de San Sebastián. Si tienes la oportunidad de visitar Acehúche durante el invierno, no te pierdas esta experiencia llena de historia, tradición y misterio. Disfruta de la calidez de sus habitantes mientras presencias la representación de un antiguo milagro que ha perdurado a lo largo de los años. Las Carantoñas de Acehúche son una joya cultural que te sumergirá en el corazón de esta encantadora localidad.


